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La Nona: Ultra Tátara Nona

Una vez había hablado de la Nona y no recuerdo si aclaré o no, pero si no lo hice lo puedo ir haciendo ahora que estoy al pedo. Esa nona de la que hablé es mi bisnona, y desde que nació la Pupita se volvió una de las pocas tátaranonas que habitan este mundo.


Para aquellos que tengan abuelos o bisabuelos o -como ese pequeño porcentaje donde la Pupita ahora pertenece- tátarabuelos es muy sabido que son una ilimitada fuente de entretenimiento, sobre todo cuando empiezan a desvariar un poco. La Nona hace rato que lo hace, pero desde que le presentamos a la Pupita viene haciendose un poco más entretenido.

Primero que nada hay que citar algo que dijo La Niñera una vez hablando sobre la abuela Yeta. No recuerdo literalmente la frase pero decía algo así como "ser viejo tiene sus ventajas, ya que uno conoce gente nueva todo el tiempo" y eso es lo que le pasa a la Nona con la Pupita. Cáda vez que le mostramos la nena la mira entusiasmada y dice "Que hermosa ¿quién es?".

Las conversaciones con la Nona giran entorno a lo mismo. Es como un círculo vicioso o más bien como un tren que va siempre por las mismas estaciones.

- ¿y cómo se llama?

- Luciana, abuela.

- ¿y cuántos meses tiene?

- Tres meses, abuela.

-¿y vos tenés leche?

- Si, abuela.

-¿y cuándo nació?

- El 11 de septiembre.

- Ah... ¿y vos tenés leche?

- Si, abuela.

10 minutos después...

- ¿y cuánto tiempo tiene?

- Tres meses, abuela.

-Ahhh... ¿y cómo se llama?


Y eso hasta que nos vamos. Generalmente nos vamos y se pone un poco triste, y le prometemos que vamos a volver.

Cuando volvemos y nos ve llegar se pone contenta de nuevo. Y cuando le mostramos a la Pupita la mira y dice "¡Qué hermosa! ¿Quién es?"

Siempre que llegan las fiestas me acuerdo de aquella navidad de hace como diez años atras donde la nona lloraba diciendo que no le quedaba mucho tiempo con nosotros.

En un arranque reflexivo alguien me dijo una vez al escuchar este tema de pasada:







"Ahhh!! Ahora entiendo todo. Estos vienen siendo como los Pimpinela, pero la diferencia es que estos te gritan en alemán"

El mío es más grande

Colectivo a Barrio Uno, hora pico.

Pupolina sentada en un asiento reservado para embarazadas y discapacitados (conseguido sin pedir, de puro ojete como quien dice). El colectivo llega a la estación y suben muchísimas personas, entre ellas un par de embarazadas más. Una me encara directo y sale conversación bizarra:


Mujer más embarazada

"¿Me das el asiento? Que estoy embarazada"

Pupolina
(mirando para ver si le hablaba a alguien más)

"..."

Mujer más embarazada

"A vos te digo"

Pupolina

"Yo también estoy embarazada"

Mujer más embarazada

"Pero el mío es más grande"

Pupolina

"..."


Y no. No se lo di. ¿Debo sentirme mal?

Cuando sea grande...

La semana pasada fuimos con la Doble a tomar mates a la casa de una amiga que vive acá a la vuelta. Estaba en dicha casa otra futura madre y como dicha amiga también tiene un hijo salió charla maternal.


La otra embarazada

"Mi hijo va a ir a la facultad y va a estudiar medicina"

Mi amiga

"Me parece que yo me conformo con que el mío termine la secundaria"

La otra embarazada

"Si... Pensandolo bien a estas alturas creo que yo me conformaría con eso. Y que termine la secundaria de corrido, sin repetir ningún curso"

Mi amiga

"Si... Para mi que termine la primaria de corrido y listo, es suficiente... ¿y vos Pupolina?"

Pupolina

"Pupita se va a ganar la vida bailando en el caño en algún boliche. ¿para qué me voy a poner pretenciosa? Mejor esperar lo peor y sorprenderse positivamente. Bah, creo yo..."


Y encima se ríen. Una es sincera y se le ríen en la cara...

Contacto Paranormal by Nona

El otro día me puse a pensar que la Nona está a punto de convertirse en super tátara abuela gracias a la pronta llegada de Pupita. Sigo sin tener muy claro su edad pero me juego que está casi en los noventa años, aunque hace varios años que me dice que tiene ochenta y seis.

Hace mucho no voy a visitarla como corresponde, no porque no la quiera sino porque una señora de su edad se fastidia enseguida y generalmente no le puedo seguir muy bien la corriente, lo que provoca alteraciones que no son sanas ni para su salud ni para nuestra relación. En pocas palabras: terminamos revoleandonos cosas.

Así y todo siempre me llegan las noticias de la abuela. Mis tíos me cuentan que desde hace unos meses la nona ha estado "recibiendo visitas" de su nuera y su hermana. Ambas mujeres que han pasado a mejor vida hace - por lo menos - veinte años o más. Me cuentan esto como si fuese normal, ya que ellos así como muchas otras personas creen que cuando una persona vive tantos años como la nona llega un momento en el cual sus seres queridos vienen a visitarla para llevarla consigo, pero no violentamente, sino de manera pacífica.

Es muy común entonces entrar a la pieza y encontrar a la Nona buscando en el ropero o debajo de la cama, y cuando se le pregunta qué está haciendo recibir una respuesta como: "Estaba viendo dónde se metió la Cota, que vino hace un rato y estábamos hablando y se fue. No sé donde se metió" o "Recién vino la Cota y yo me quedé dormida, cuando me desperté no estaba más ¿dónde se metió? ¿se fue a la casa tan tarde?"

Más allá de lo que puedan decir o pensar acerca de una señora de semejante cantidad de años debo aclarar que sí es cierto es que han estado ocurriendo cosas del tipo paranormal en la casa. Cosas que se mueven, puertas que se abren, luces que se prenden y se apagan, televisores que suben el volumen solo. La última vez que fui a la casa fue hace unas semanitas durante la madrugada. Fui a buscar a uno de mis tíos que tenía que donar sangre para terminar un trámite para mi y cuando entré en el comedor la luz estaba apagada. Como no quise despertar a nadie la dejé así y mientras esperaba se prendió sola. Mi tío que estaba conmigo (lejos de la tecla de encendido, aclaro por las dudas) me miró como diciendo "¿viste, boludita? ¿viste que no te miento?".

Yo no sé si será que anda mi abuela Pabla o mi tía Cota jodiendo con las luces y los televisores, no sé si será que la Nona las pueda llegar a encontrar de verdad en un ropero o abajo de una cama, no sé si será que el televisor es viejo y las instalaciones eléctricas están hechas moco. Pero por las dudas antes de salir de la casa dije "Hasta luego, fanta" y cerré bien la puerta, asegurando bien que no se iba a abrir. Por las dudas.

El muerto se asusta del degollado

No sé si alguna vez les dije el segundo nombre que llevaría Pupita en caso de ser realmente una nena, o el nombre de nene que elegí si es que nos está engañando y en realidad tiene un pitulín. Como ya saben, Pupita se llama Luciana. Y el segundo nombre que elegí para ella es Elodia. En caso de ser un muchacho, su nombre sería Dante Eric. Esos han sido los nombres que elegí para esta nueva persona.

Traté de buscar un nombre que no fuera común o que no estuviera muy usado. Como Luciana y Dante son nombres que me encantan pero al mismo tiempo son nombres que se encuentran fácilmente en una multitud, decidí buscar un segundo nombre que no hiciera tanto eco. Eric por ejemplo, es un nombre que me parece original y tiene un lindo significado: El que reina por siempre. Sólo conozco a un Eric y dudo mucho encontrar a otro en mucho tiempo.

Lo importante acá es sobre Elodia, que fue el nombre que más me criticaron y es el que justamente tiene más significado para mi. Elodia es el nombre del sexto álbum de Lacrimosa, una banda alemana que escucho desde hace muchos años y que considero maravillosa. Cuando supe de la existencia de Pupita, además de contarles a ustedes y mostrarles la foto de la ecografía también lo conté en un programa de radio que escucho siempre. Los de la radio nos dedicaron un tema. Y ese tema fue Halt Mich (Abrázame), del álbum Elodia.

Aquella noche, acostada en mi cama, con miedo de contarle a mis viejos sobre su nuevo nietito, con tristeza sobre la ausencia de la persona que es parte de Pupita también, con un nudo en la garganta, escuché ese tema y supe que Luciana tenía que ser Elodia.

Así fue la decisión de los nombres y como dije, hay gente que lo aceptó bien. Mayormente los que conocen la banda me dicen que es el mejor nombre que pude haber elegido. La Doble, increíblemente, a pesar de no ser simpatizante de Lacrimosa, defiende el nombre y le dice "Lucy Elodia" cuando la saluda cáda día, antes de poner la pava y deleitarnos con unos mates.

Por otro lado hay gente que me dice que soy una hija de puta. Así de una. Que es un nombre feo, que es un nombre de vieja, que la van a joder en la escuela, que soy una mala persona, que patatín que patatán. Pero lo más gracioso me pasó hace un tiempo cuando un ex compañero de la secundaria me contó que él también va a ser padre. Cuando me preguntó por el nombre de Pupita le conté las opciones esperando la queja, la cual por supuesto llegó enseguida:


Amigo


"¡Noooo, la vas a matar, pobrecita! ¿Elodia? es re feo y es re de vieja!"


Pupolina


¿Y vos cómo le vas a poner a tu bebé?


Amigo


"Avril Olga"



Dudo que me crean, pero les juro por mi hija que me contestó eso. No sé si estuve bien, pero yo lo mandé a cagar.

¿y quién me manda?

Será el frío, será que tengo sueño todo el día y no me dan ganas de salir a pelear con el mundo, será que no me andan los jueguitos del facebook en esta maquinola, no sé que será ¡Pero ando tan aburrida!

Paso a relatar algo que me había olvidado de contar.

Mes de marzo.

Situación 1: Consultorio de la obstetra Sandra de tal. Luego de hacer cola desde las seis de la mañana para ser atendida a las diez menos cuarto me encuentro con que la obstetra, además de llegar tarde y tomar mates con toda su paciencia del mundo antes de atender, está de mal humor.

Me recibe con una cagada a pedo cuando, ante su pregunta de ¿fue un embarazo planeado? mi respuesta es "no" y se suma al mal humor cuando cuestiona el paradero del progenitor, y mi respuesta es "yo quisiera saber lo mismo". Agrega ante esto un "Esto es un viva la pepa, pero como puede ser, son todos inconcientes, y que se piensan que es un hijo ¿una muñeca pepona? Esto no es un delivery de gente" blablabla. Y continuamos con la consulta.

Obstetra

Bueno. Necesito tu última ecografía.

Pupolina
(Entregándole una ecografía de Pupita a los tres meses y medio)

Acá está.

Obstetra

Bien bien (tono de mina renegada) ¿cuándo fue que viniste a la primera consulta?

Pupolina

El 24 febrero.

Obstetra

¿Y había bebé ya?






...Tengo sueño, tengo hambre, tengo ganas de irme a mi casa, no tengo ganas de pelear... ¿Quién me manda a mi a venir un viernes? si me dijeron que esta argolluda era una harpía... Que bueno que está el cuadrito de los perritos, se parecen a Lady Bell cuando era cachorra, me tendría que ir a comprar más lana blanca cuando salga de acá, y ojitos de plástico rojos... En fin ¿Esta mujer me estará preguntando en serio? ...


Pupolina

[... No, no había bebé. Pasa que hace un mes yo estaba aburrida en mi casa a las cinco y media de la mañana y decidí venir visitar a una especialista de embarazo para pasar el rato... ¡Más vale que habia, mujer idiota! ¡Tiene tres meses y medio el bebé, más vale que estaba acá hace un mes! ¿Me está cargando? ¿ME ESTÁN CARGANDO TODOS? ¿EH? ¿EH?...]

Si, ya había.

Obstetra
(Leyendo todo y anotando en mi historia clínica)

Bueno vas a hacer esto, lo otro, y lo otro de allá. ¿Cómo puede ser que en un mes no engordado nada? ajá... no sería raro, cuando son chicas no quieren engordar para no perder la silueta y la terminan pagando las criaturas. Escuchame. A partir del mes que viene con la otra obstetra cambiamos los días. Como yo no puedo salir de una guardia y venir acá a esta hora ... (diálogo pérdido)... que patatín que patatán... porque no me atienden bien en mi casa... Y tengo cara de pequinés...(diálogo perdido) Entonces podés venir los martes o los viernes.

Pupolina

¿Qué días va a atender usted?

Obstetra

El martes.

Pupolina

Vengo el viernes. Que tenga un buen día.

Amplia sonrisa, cierro la puerta.

Los Infradotados con Sobretodo (segunda parte)

A mi me venía pareciendo raro que no pasara nada en todo este tiempo. Van tres meses y ocho días desde que empezó el año y sin embargo nadie se había desubicado de tal manera como hoy. Pero cuando digo "desubicarse" no digo que me hayan tocado el culo o me hayan dicho algo cochino. El término "desubicarse" también se puede utilizar para cuando alguien te viene con una boludez atómica que no tiene un pedo que ver con la realidad misma de una conversación coherente de gente adulta y civilizada. O más o menos.

No sé si ustedes recordarán aquella vez en un boliche donde un flaco me dijo "Hola. Soy Alexander y tengo tres mil quinientos años". Algunos se deben acordar, pero si no se acuerdan con gusto hagan un click ahí que enseguida hacen memoria.

Pensé que ese era el último ser con boludez galopante que me iba a encontrar. Pero estaba equivocada:

Un boludo a pila dice:
che me creerias si te digo q soy un vampiro

Pupolina dice:
Me cagaría de risa

Pupolina dice:
No empieces con pelotudeces ¿dale?

Un boludo a pila dice:
no es una peloudes

Un boludo a pila dice:
pero ya fue

Pupolina dice:
¿sos un vampiro? a ver. Te sigo el juego dale.

Pupolina dice:
¿andás chupando ratas para subsistir?

Un boludo a pila dice:
anda a cagar

Un boludo a pila dice:
pense q vos me entenderias

Pupolina dice:
Manuel

Pupolina dice:
Tenés 19 años.

Pupolina dice:
¿cuándo pensás madurar?

Pupolina dice:
La boludez del vampirismo se te pasa como mucho a los 15 años. Como mucho eh. Ya a esta edad es grave.

Un boludo a pila dice:
ya esta olvida lo q t dije

Pupolina dice:
Es imposible

Pupolina dice:
Me da vergüenza ajena.

Pupolina dice:
Dejate de joder, Manuel.

Pupolina dice:
Sos grande ya. Yo te entiendo que te guste y todo eso. Lo entiendo perfectamente. Pero ya a cierta edad te tiene que dar vergüenza pibe. Sobre todo porque a ver... ¿qué ganás diciendo huevadas?

Pupolina dice:
¿querés llamar mi atención? llamala de otra manera. No sé. Decime "Che Pupolina¿te conté que hoy sí leí un libro entero?" ahí no sabés como me sorprendo yo.

Un boludo a pila dice:
estoy leyendo

Un boludo a pila dice:
pero lo dejo cuando vuelve interned

Un boludo a pila dice:
che como esa tu incles

Pupolina dice:
¿mi qué?

Un boludo a pila dice:
ingles

Un boludo a pila dice:
*

Pupolina dice:
Ah. mi inglés. Nivel intermedio se puede decir. Básicamente puedo entender.

Pupolina dice:
¿por qué?

Un boludo a pila dice:
porq tengo q hacer 3 t. p. y no entiendo una mierda

Pupolina dice:
Ah no. No cuentes conmigo. La idea de que hagas un tp es que te pongas vos las pilas.

Pupolina dice:
Como dicen en Utilísima "Hágalo usted mismo "

Santiaguito ¿vos llamaste?

Les dejo un videíto que filmamos el otro día en la casa de unos amigos. El sketch "Santiaguito, vos llamaste?" que siempre hacen cuando nos juntamos todos.




Se ve muy oscuro pero lo importante es el audio. Ahora mismo estoy bajando un editor de video a ver si lo puedo arreglar un poco y subirlo bien, junto con otras filmaciones que hicimos.

Por cierto ¿les conté que hicimos una película? Pero una película posta. Bizarra como pedo abajo del agua. Cuando esté terminada se enteraran.

Respuestas Estúpidas

Una vez me quejé sobre las preguntontas estando en el otro blog. Como había dicho en ese entonces, todos nosotros nos hemos cruzado al menos una vez en la vida con una preguntonta. ¿Estás durmiendo? ¿te enojaste? ¿no te contaron? ¿se te perdió plata, en dónde?

Ahora hay una nueva que hacen muy seguido los llamadores telefónicos. Te llaman al número fijo y te preguntan "¿Che en dónde estás?"

Pero si pensaron que solamente hay preguntontas se equivocaron. También están las respuestúpidas que son mucho peores. Porque son respuestas a alguna incógnita o cuestión que nosotros intentamos resolver, y generalmente esas cuestiones son necesarias a la brevedad. El ejemplo más a la mano que tengo es el siguiente:


Pupolina

"Che ¿alguien vio el control remoto del dvd?"

Alguien en las cercanías
(desinteresadamente)

"No"

Pupolina

¿No me ayudás a buscarlo?

Alguien en las cercanías

"A ver, hacelo sonar"

Una madre y un durazno

Ella arrastraba una bicicleta con una mano envuelta en pañuelos. Le costaba, porque vaya a saber qué clase de heridas guardaba el vendaje. Tenía el pelo colorado, pero un colorado muy triste, muy apagado. Era como si intentara tratar de darle vida a su aspecto y las pocas ganas no fueran suficientes. Los ojos claros, de un verde manzana, parecían guardar mucha tristeza. Yo la ayudaba con la bicicleta, y arriba de la misma bicicleta habíamos puesto un árbol. El árbol pesaba mucho.

-Podes ir volviendo, no te preocupes, que yo voy a poder llegar a mi casa.

-No pasa nada. Unas cuadras más.

El árbol pesaba mucho y se resvalaba demasiado arriba de esa bicicleta. Ella hablaba mucho y yo pensaba mientras cruzaba la plaza del barrio y escuchaba lo suficiente. Mientras caminaba miré la iglesia del barrio. A veces las iglesias son casas grandes, donde uno va a visitar a sus seres queridos, como los cementerios. Ella venía de ahí. De ambos lugares. La iglesia frente a la plaza y el cementerio detrás del golf. Sin embargo ninguna de esas casas la reconfortaban. Hablaba mucho, si, pero con muchas pausas y cáda una de ellas mostraban que hacía mucho buscaba el calor de un hogar.

-Ni siquiera le plantaron pasto... ¿Viste que te venden las semillitas de pasto? Yo la pagué. Hace dos meses pagué el pasto y cuando fui a ver a mi hijo vi todo pelado... ¡Ni siquiera tiene una plaquita con su nombre! Era como haberlo dejado en un desierto. Además no te dejan poner flores ni nada. Esas normas de esos lugares horribles que dicen que "Todos tienen que tener lo mismo así nadie se siente menos" Pero cuando llegué vi todo tan vacío... Sentí que lo abandoné en medio de un terreno baldío. Pobre mi hijo...

¿Qué hago yo acá, arrastrando a cuestas una bicicleta que no es mía con una mujer que no conozco y que está a punto de tener una crisis de llanto en medio de la plaza?

-Pero no te pongas mal... Lo fuiste a ver. A veces hay que seguir adelante. A él tampoco le gustaría verte llorar (no hagas puchero por favor no hagas puchero) Yo creo que si él te está viendo debe sentir mucho dolor por ver a su mamá llorando.

-Si ya sé, ya sé... Por eso fui al vivero. Para comprar un árbol. No sé por qué necesité comprar un árbol.

-Tal vez sea la mejor manera de recordarlo. Los cementerios y las iglesias son lugares para deprimirse. Tu hijo no está en ninguno de esos lugares. Él está donde vos lo recuerdes. Puede estar en tu patio si vos querés que así sea. Podés recordarlo bien. El pasto, las placas y las flores de plástico no son importantes. Tampoco el cuerpo. Tu hijo no es un pedazo de carne enterrado en un terreno sin pasto.

-Gracias.

-De nada... ¿Vas a poder desde acá con la bici? Sino te acompaño unas cuadras más.

-Creo que voy a poder. Bueno... Espero tener suerte con este árbol. Lo pagué con la plata con la cual iba a comprar la plaquita de mi hijo.

-Puede ser mejor.

-Puede ser...



Y me dio un beso en el cachete. A pesar de que yo era una desconocida.

Era un árbol de durazno.

Yo tampoco ¿y?

Ayer, de no ser porque estaba de un humor del ojete, me hubiese reído. Seguramente me hubiese reído mucho, si.

Iba yendo rápido a la plaza de San Justo. Me había quedado dormida en el colectivo y tenía los ojos hinchados y rojos. Además de eso estaba, como ya dije arriba, con un humor del ojete. Caminaba muy rápido y esquivaba gente en zig zag hasta que de repente me para uno de esos promotores de cursos de inglés. Yo ya me la veía venir... Me iba a querer convencer a toda costa y no iba a aceptar un no. No sé por qué la gente acepta ese tipo de trabajos donde la gente te grita, te insulta, te impuja y se acuerda de tu madre, tu abuela, tu loro y el pato. En fin, el promotor, tal y como yo sospechaba, me detuvo:

Promotor

Excuse me, do you speak in english?

Pupolina

No.

Promotor (insistiendo)

do you speak in english?

Pupolina

No estoy de humor.

Promotor

Yo tampoco ¿y?


Y lo dejé ahí... porque sino lo mataba a golpes.

En algún lugar de Ezeiza, reinado del gran inquisidor Santo Granados de Torquemada, Grim golpeaba las manos en la casa de Pablo, en búsqueda del mismo. En la espera escucha un ruido importante, bastante estridente detrás de él. Un ruido semejante al "TU PUSH". El ruido completo fue exactamente este:

"iiinnnkkk miaaauuuu ku tu ¡push!"

Me lo contó el mismo Grim, que mientras esperaba afuera presenció como un auto chocaba a un perro y lo dejaba aplastado en el asfalto.



Pupolina


Momento... ¿a quién aplastó el auto?

Grim

A un perro, boluda.

Pupolina

Y entonces... ¿Por qué el perro dijo miau?



Grim pensó la respuesta, esbozó una sonrisa, y con una mirada sabia contestó:



"No lo sé. Prefirió morir como gato que vivir como perro"

Con la Nona no se discute.

No sé ustedes, pero yo soy una de las escasísimas personas que pueden decir que tienen a la bisabuela presente todavía. Tengo entendido que mi bisabuela nació en el año 1922, es decir, tiene 88 años de edad. No voy a visitarla seguido, pero no es porque no quiera, o porque viva lejos (de hecho, vive acá nomás) No voy a visitarla seguido porque la bisnona es media peleadora.

Primero y principal, la nona no asume sus 88 añitos. Desde chica siempre fue un misterio para mi la verdadera edad que tiene. Por esa razón dije "tengo entendido que nació en el '22" porque sinceramente no lo sé con exactitud. Los primeros recuerdos que tengo con mi bisabuela son de cuando tenía aproximadamente cuatro o cinco años e iba caminando a la cocina a preguntarle cuántos años tenía, luego, uno o dos años después volvía a preguntar y las cuentas nunca cerraban.

Pupolina a los cuatro años
Abuela ¿Cuántos años tiene usted? (A la nona jamás le hablé de tú a tú, siempre fue todo Usted)

Abuela
(se supone que con 72 años)

Yo tengo 71 años ¿Por qué?

...

Pupolina a los cinco años

Abuela ¿Cuántos años tiene usted?

Abuela
(Se supone que con 73 años)

Yo tengo 71 años ¿Por qué?

...

Pupolina a los 9 años

Abuela ¿Cuántos años tiene usted?

Abuela
(Se supone que con 77 años)

Yo tengo 75 años ¿Por qué?

...

Pupolina a los 15 años

Abuela ¿Cuántos años tiene usted?

Abuela
(Se supone que 83 años)

¡Pero qué desmemoriada que sos, nena! ¡Te dije que tengo 79 años!


Hubo un tiempo que tuvo 83 años durante 3 años seguidos, y no hubo nadie que la contradijera.

Hace tres años, cuando la abuela cumplio 85 años, a mi tío se le ocurrió comprar velas con numeritos para la torta. Erroneamente compró un 8 y un 4 y cuando llegó a la casa le corregimos de que estaba atrasado un año. Como una solución rápida sumó a la torta una velita más. Cuando la nona iba a soplar las velas y vio la velita demás la tiró al carajo y dijo enojadísima "¡ESTA NO!" Y todos nos quedamos callados.


Otra cosa que suele hacer la Nona conmigo es confundirme con mi madre, lo cual a veces es benéfico porque me entero cuando me quiere sacar el cuero, pero otras veces es confuso. Suele escapársele un:

Abuela

Sandra, ¿Dónde anda la Pupolina? ESA nunca me viene a visitar, es una desmemoriada, cuando venga le voy a decir esto y lo otro... Cuando venga ¡me va a oír!

Y 15 minutos después recobro mi identidad en su mente de bisabuela, y me dice algo como -¿Querés jugar al Buraco, Pupolina? - Con una sonrisita simpática. Y yo, que ya más o menos estoy acostumbrada, me hago la boluda y le sigo la corriente. Más de una vez intenté explicarle su error pero siempre terminamos en un círculo vicioso donde no hay tu tía que valga, puesto que a ella no se le contradice jamás. Si algo sabe hacer bien es dejarte hablando solo y cambiarte de tema para ponerse a hablar de las novelas de la tarde, de la vecina de al lado, del gato o de la mar en coche.

En lo que respecta a los juegos de azar es una campeona mundial. Puede ir de la cocina al comedor y olvidarse por completo lo que iba a buscar, pero a la Nona jamás se le escapa un comodín del Buraco. Y si se trata de cartas de Poker, nunca se le puede vender pica por trébol. Lo que sí es seguro es que hay que estar atento, porque sabe mezclar muy bien y hacer pases extraordinarios de prestidigitadora profesionar junto con engaños visuales de señora abuela, pero no conviene mucho contradecirla. Ella no da bola alguna. A mi siempre me pareció bueno dejarla ganar, aún si esto me cuesta sus burlas y chistes, porque cuando pierde no queda con un buen humor que digamos, y el mal humor de la Nona puede ocasionar que casualmente la comida se le queme, o se le pasen los fideos, o se le derrame el café con leche en tu pantalón, o se le caiga la puerta del aparador en tu espalda...


Fuera de eso es una bisnona común y corriente. Cocina muy bien, teje a dos agujas y a crochet, colecciona huesitos caracú, se tiñe el pelo cáda viernes religiosamente...


A mi me encantaría llegar a la edad de la Nona. Más que nada para divertirme de lo lindo con mis bisnietos. Porque estoy segura de que algún día tendré con qué pagar el pato.

Todavía sirve, todavía sirve.

Hace unos días mientras tomaba mates con La Doble y su hermano me dieron ganas de comer un alfajor Suschen de dulce de leche. No soy pretenciosa, los Suschen son baratos, así que crucé la calle y compré tres alfajores en el negocio de Los Viejos Codito. Ojo, no es la primera vez que me pasa algo asì en ese negocio, pero estoy muy segura de que será la última.

Compro tres alfajores y vuelvo a la casa de la Doble. Le doy uno a ella, uno al hermano y abro uno yo mientras leía un mensaje de texto. Mientras contesto el mensaje muerdo el alfajor y mastico. Lo que vino después de esa mordida fue la sensación más asquerosa del mundo, sentí un gusto a podrido terrible, a algo descompuesto y envuelto en gusto de plástico y pintura. Automáticamente escupo todo y grito "NO LO COMAN NO LO COMAN", mientras gritaba esto la Doble decía:

Doble

"Noooo... ¿Qué carajo son estas manchas verdes? ¡Y ESTOS PELITOS! A ver la fecha de vencimiento... Vence el... 12 de Noviembre del 2009. Si, están vencidos."


Llena de bronca les saco de las manos los alfajores vencidos y voy con la Doble a exigir una explicación, o la plata, o las dos cosas. La vieja que atendía me vio venir re caliente y se puso detrás del mostrador:

Vieja codito

¿Qué vas a llevar?

Pupolina

Hola, si. Mirá. Recién te compré estos alfajores y están vencidos.

Vieja codito

¿Cómo vencidos?

Pupolina

¡Y vencidos! Pasados de fecha, echados a perder... Están vencidos.

Vieja codito

Pero no puede ser. Si abrí una nueva caja.

Pupolina

Si, está bien. Pero estos alfajores están vencidos. Tienen fecha del año pasado. Incluso mirá ¿Ves estas manchas verdes? Son HONGOS ¿ves los PELITOS que tienen los HONGOS? Están vencidos.

Vieja codito (insistente)

¡Pero yo abrí una caja nueva!

Pupolina

Mirá, no sé de cuándo tenés guardada esa "caja nueva" pero estos alfajores están vencidísimos, y yo no los pienso comer. Si a vos te parece que estas manchas verdes con pelos son un baño repostero te los dejo y comételos vos.

La vieja codito después de poner cara de culo agarró los tres alfajores podridos y los guardó en un costado, contó un peso con ochenta en monedas de diez y de cinco centavos y me las dejó arriba del mostrador, sin decirme nada más. Yo agarré las monedas, las guardé y le dije simplemente que no iba a comprarle nunca más nada. No es la primera vez que le compro algo y está vencido, hace unos meses compré dos paquetes de pipas peladas para compartir con mi cuñada y también estaban vencidas, pero en aquel entonces supuse que era un error.

Hablé con mi vieja ya que va a comprar siempre ahí y le comenté lo que había pasado, como un aviso más que nada, para que después no venga a intoxicarnos a todos en casa porque la vieja no compra mercadería nueva para el negocio. Al día siguiente me cuenta lo siguiente.


Mamá Pupolina

Vengo de hablar con la señora del negocio y me contó lo que pasó. Dice que los alfajores son así, no es que estén vencidos ni nada. Obviamente yo te creo a vos, pero ella sigue diciendo que no están vencidos. No le compres más, yo tampoco voy a comprarle nunca más nada.

Ergo: Sigue vendiendo esos alfajores con hongos verdes encima como si nada. Lo que me deja con tres conclusiones.

1 - No hay que comprarle nada a la vieja codito.

2 - Hay que mirar siempre las fechas de vencimiento.

3 - Hay que quemarle el negocio, pero antes hay que robarle el foquito de bajo consumo que tiene afuera.

Acá hay un problema

Hace un rato me puse a leer uno de los mejores blogs que conozco. Mientras leía esta entrada acerca de los piropos recordé algo que pasó hace un poco más de un mes.

Eran como las 6 de la tarde y con la Doble íbamos caminando a comprar un poco de maní salado al negocio de los paraguayos del fondo. El negocio queda cerca de una obra en construcción y evitar la obra es hacer 3 cuadras demás, algo que yo no estoy dispuesta a hacer.

La Doble con pollerita, yo en jean. 18 y 20 años.

De golpe, un poquito antes de entrar al negocio me dice mi amiga "Che, eso fue muy raro" y yo que no venía pensando en otra cosa más que "me faltan quince, me faltan quince, me faltan quince" le pregunté qué cosa era rara. Me contesta lo siguiente:


Doble
¿No te diste cuenta?

Pupolina

Y no... Evidentemente no.

Doble

No nos gritaron nada

Pupolina

¿Quiénes?

Doble

¡Los obreros boluda! Acabamos de pasar por una obra en construcción y no nos gritaron nada.

Pupolina

¿y qué tiene?

Doble

¿Cómo "qué tiene"? Que es grave. Esos les gritan a cualquiera y a nosotras no nos dijeron ni el fiu fiu. Me parece que hay que seguir con los abdominales... Decime ¿se nota mucho el rollito de acá atrás?


Y la verdad que el flotador lo tenemos las dos, así que volvimos a retomar los abdominales que nos recomendó el chino, los largos para abajo del pupo, los cortos para más arriba, y la soga para aflojar la manteca.

Al rato pasamos de nuevo y vimos como le gritaban a la villu. Y nos agarró un bajón...

Ese coso y esos cositos

Yo creo que la peor maña que puede tener una persona es la palabra "coso", le puedo perdonar que te diga "vistes" cada dos palabras, o que diga "ah re", pero no puedo tolerar a una persona que te pregunta "¿me alcanzás el coso ese de la mesa?"

La Doble cuando era chiquita tenía esa maldita costumbre. Era renegar todos los días y todo el tiempo, estar con ella se volvía insoportable. Incluso no sólo llamaba a las cosas "el coso, la cosa, el cosito" sino que me decía a mi misma "Che, coso, mirá esto". Yo odiaba, renegaba, puteaba. Y su madre por supuesto, estaba de acuerdo conmigo. Ella también renegaba.

Un día de lluvia estábamos armando un rompecabezas con la Doble y la Repetida, en la misma mesa estaban mi madre y Mita, la madre de la ellas tomando mates. Todo venía tranquilo hasta que la Doble tuvo que abrir la boca:


Doble:

"Hey mami ¿me hacés coso?"

Mita:

"¿Qué si te hago qué?"

Doble:

"Coso, esos que vos hacés siempre"

Mita:

"No, no sé ¿qué coso?"

Doble:
(un poco sacada por la falta de comprensión de su madre)

"¡El coso mamá!"

Mita:
(Acabándosele la paciencia, sujetando fuerte el mate)

"¿¿¿Pero qué coso???"

Doble:
(Enojada, con ceño fruncido y todo)

"Esos cosos que vos los metes en un cosito y se hacen cositos"

Mita:
(Enojada, amenazando con una mano un futuro tatequieto en la nuca)

"¡Hablá bien o te parto la cabeza! ¿¿¿QUÉ COSO???

Doble:

"¡Pochoclos! ¡Pochoclos!"


Hablando se entiende la gente. Ese día: Santo remedio.

La D de Doble

Ahora que la Doble cumplió los 18 años, además de loro nuevo anda estrenando un tatuaje con su inicial en el hombro.

El otro día me preguntó un amigo por ella, y le conté eso mismo. Tuvimos esta conversación:

Amigo:
¿La Doble cumplió los 18 ya? ¿hizo joda o algo?

Pupolina:
Algunos amigos, pizzas y cervezas. Lo de siempre. Además se hizo el tatuaje que quería, la D gotica en el hombro.

Amigo:
¡Jodeme! ¡La D de Doble se hizo?

Pupolina:
¡No! La Doble se llama Daiana. Por eso la D.

Amigo:
Ah.. Menos mal. Igual tengo un amigo que se hizo la C porque le dicen "Colo"

Pupolina:
¿Y cómo se llama?"

Amigo:
"Carlos"



No, si nunca falta el boludo...

Viernes

Cuando llegan los viernes es inevitable pensar en aquella tarde de agosto, cuando iba a la primaria con Flora en la escuela de Barrio 1 y sobre todo en aquel viernes, donde Flora dejó una frase marcada en mi mente. Una frase que todos los viernes recuerdo.



Flora:

¡Ufa la pu** madre! No lo puedo creer...


Pupolina:

¿Qué te pasó? ¿Rompiste algo?


Flora:

No, que es viernes...


Pupolina:

¿y qué tiene que ver?


Flora:

Que hoy es viernes, mañana sábado, pasado domingo y el lunes ¡otra vez escuela!

Ahoradespués

Sigo juntando latiguillos de la Doble.

Además del "le digo, le dije, le digo" le descubrí el "ahoradespués", que por cierto es el nuevo habitué.

Cuando estoy en su casa y estamos tomando mates espero a que haya algún espacio vacío en la conversación, el cual lleno con el pedido que la Doble de antemano está esperando, aún si este no es bienvenido y yo sé la respuesta.

Pupolina:

Doble... ¿me hacés pochoclos?

Doble:

Mmmm... Bueno.... Mmmm.. ahoradespués hago.

Ese ahoradespués yo lo conozco bien. Es en realidad un:

Doble:

Mmmm... Mirá Caro, en realidad muchas ganas no tengo y si te hago los pochoclos sin ganas se me queman y después no se los come ni el perro.. O te la hago fácil; No, no quiero hacer pochoclos.

Como dije más arriba ese ahoradespués yo lo conozco bastante bien. Si no le digo nada es sólo por una razón.

Yo también uso el ahoradespués.

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