Muéstrame tu cartera y te diré quién eres.

Cáda vez que tengo que salir a algún lado es la misma historia, no importa cuántas veces me lo recuerde mentalmente -Acordate Pupolina, acordate porque después te quejás - y cuántas veces me arrepienta de no haberlo hecho antes, siempre pero siempre que estoy a punto de salir me doy cuenta que mi mochila es un caos y en ese caos jamás encuentro nada de lo que necesito.

Yo uso mochila porque las carteras se llevan mal conmigo. Una sóla vez intenté usar una cartera y la muy ingrata se tropezó con mi pierna izquierda todo el santo día, resvalándose de mi hombro cada 2 minutos y haciendome quedar no sólo como estúpida, sino como antifemenina.

Sin embargo mi mochila es como cualquier cartera de dama: Está llena de cosas inútiles y molestas. En ella se puede encontrar papeles de caramelos que semanas atrás comí, boletos de colectivos que guardé, pilas del mp3 que se agotaron en el camino, algún sobrecito de mostaza del Mc Donalds, algún libro que creí que iba a leer en algún viaje, una botellita de perfume Johnsons Baby, un peine, un monedero casi vacío, papel higiénico, papeles con direcciones, nombres y mails, esmalte de uñas, lapiceras que no tienen tinta o están reventadas, más boletos, cinta scotch...

No sé por qué tenemos esa necesidad de llenar la mochila (o la cartera) de cosas sin sentido. ¿Acaso hay alguien que utiliza los sobrecitos de mostaza o ketchup que se lleva de un Mc Donalds? ¿Acaso los boletos y las pilas se van a evaporar solos? ¿Acaso nos vamos a pintar las uñas en un 306 en hora pico? Por supuesto que no. Y cáda vez que tengo que salir de casa agarro la mochila para ver si me falta algo. Nunca me falta nada, más bien siempre me sobran cosas.

Entonces siempre me repito lo mismo, desde lo más profundo de mi corazón -Hoy, apenas vuelvas de allá la ordenás, sacás la mugre y las cosas que no tienen por qué estar ahí y dejás lo importante, NADA MAS. - Y pocas veces cumplo la promesa. Creo que en mis 20 otoños cumplí 2 veces por año la promesa (3 cáda año bisiesto) y abrí la mochila a las 11 o 12 de la noche. Mientras voy sacando las cosas pienso cosas como:

- "Cinta Scotch... Uno nunca sabe cuándo se te puede despegar algo y necesites un poco de cinta scotch... Esto entonces se queda"

- "¿y si la mochila se rompe y la tengo que arreglar? el hilo y la aguja se quedan, por las dudas".

- "Los papeles de los caramelos pueden servir para alguna manualidad más adelante, y si los guardo en otro lado me los van a tirar a la basura."

- "Las mayonesitas del Mc Donalds se vencen tan rápido. Ahora cuando vaya al tacho de basura la tiro ahí, pero mientras tanto voy a ver si encuentro un boleto capicúa..."

- "... Ya te van a encontrar cagando sin papel y yo leyendo el diario. ¡Pero a mi no! muajajaja"


Porque todas las cosas que hacen espacio molestan, pero sólo hasta que amenazan con no hacerlo más.

11 comentarios:

SANTIAGO dijo...

influirá el tamaño de la cartera en el tipo de trastorno de personalidad de cada mujer?

Pupolina dijo...

Por supuesto, una cartera grande, una mujer con un gran complejo. Una mochila vieja, una mujer sin un centavo.

Anónimo dijo...

ese comentario de pupolina es incluso más genial que el post

Gave dijo...

Excelente..........de nuevo leyéndote, así que ahora bancate mis comments......

Gave dijo...

Excelente..........de nuevo leyéndote, así que ahora bancate mis comments......

Pupolina dijo...

Anónimo: gracias, pero la próxima presentate que mi vieja no me deja hablar con extraños.

Gave: Ah! decís "mis comments" porque posteas doble vos :p

Zeithgeist dijo...

uh, altisima frase la del final. Se la voy a pasar a mi vieja a ver si se divorcia de una puta vez.

AGUSTIN dijo...

Para mí, el misterio de las carteras y/o mochilas de las chichís es insondable.

Pupolina dijo...

Zeithgeist: Si se divorcia tu vieja gracias a mi frase minimamente quiero de premio una pastafrola de dulce de batata.

Agustín: Será un misterio sin resolver de Misterios Sin Resolver.

quichicientos dijo...

el anónimo era yo pero algo falló y salí anónima

Mel Blanc "El Tata" (y su amigo el señor Picho) dijo...

Creo que los interiores de las mochilas, carteras, bolsos o lo que sea de este tipo, es un reflejo de la persona que la porta. Tu mochila es ordenadita y limpia? debes ser así en tu vida. Tu mochila es un quilombo? ahhhhh.... Besos!

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