La Nona: Ultra Tátara Nona

Una vez había hablado de la Nona y no recuerdo si aclaré o no, pero si no lo hice lo puedo ir haciendo ahora que estoy al pedo. Esa nona de la que hablé es mi bisnona, y desde que nació la Pupita se volvió una de las pocas tátaranonas que habitan este mundo.


Para aquellos que tengan abuelos o bisabuelos o -como ese pequeño porcentaje donde la Pupita ahora pertenece- tátarabuelos es muy sabido que son una ilimitada fuente de entretenimiento, sobre todo cuando empiezan a desvariar un poco. La Nona hace rato que lo hace, pero desde que le presentamos a la Pupita viene haciendose un poco más entretenido.

Primero que nada hay que citar algo que dijo La Niñera una vez hablando sobre la abuela Yeta. No recuerdo literalmente la frase pero decía algo así como "ser viejo tiene sus ventajas, ya que uno conoce gente nueva todo el tiempo" y eso es lo que le pasa a la Nona con la Pupita. Cáda vez que le mostramos la nena la mira entusiasmada y dice "Que hermosa ¿quién es?".

Las conversaciones con la Nona giran entorno a lo mismo. Es como un círculo vicioso o más bien como un tren que va siempre por las mismas estaciones.

- ¿y cómo se llama?

- Luciana, abuela.

- ¿y cuántos meses tiene?

- Tres meses, abuela.

-¿y vos tenés leche?

- Si, abuela.

-¿y cuándo nació?

- El 11 de septiembre.

- Ah... ¿y vos tenés leche?

- Si, abuela.

10 minutos después...

- ¿y cuánto tiempo tiene?

- Tres meses, abuela.

-Ahhh... ¿y cómo se llama?


Y eso hasta que nos vamos. Generalmente nos vamos y se pone un poco triste, y le prometemos que vamos a volver.

Cuando volvemos y nos ve llegar se pone contenta de nuevo. Y cuando le mostramos a la Pupita la mira y dice "¡Qué hermosa! ¿Quién es?"

Siempre que llegan las fiestas me acuerdo de aquella navidad de hace como diez años atras donde la nona lloraba diciendo que no le quedaba mucho tiempo con nosotros.

En un arranque reflexivo alguien me dijo una vez al escuchar este tema de pasada:







"Ahhh!! Ahora entiendo todo. Estos vienen siendo como los Pimpinela, pero la diferencia es que estos te gritan en alemán"

Confesiones (13)

Odio, pero odio con todas las letras (con la o, con la d...) ir a comprar apurada al almacén y encontrarme con una sola persona delante mío que está comprando fiambre.


Es como una angustia inmensa encontrarte con una sola persona adelante que está a punto de pagar e irse pero decide realizar (junto a la complicidad del almacenero) esta hijaputez:



Almacenero cómplice
"Son catorce con cincuenta. ¿algo más?

Fiambrero garca
"No... ¡Ah si! Dame ciento cincuenta de paleta, ciento cincuenta de queso, ciento cincuenta de salame y ciento cincuenta de salchichón primavera... No, mejor doscientos de salchichón porque sino en casa se arma bondi"



Eso no es más que pura y exclusiva invitación a la violencia. ¿Cómo que te olvidaste que tenías que comprar más de medio kilo de fiambre y te acordás ahora -AHORA- que yo llegué apurada, me estoy meando, dejé a la nena en el cochecito al cuidado de Lady Bell* y solamente vine a comprar un papel higiénico por lo segundo que cité recién?
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Aunque no crean, hoy la Pupita cumple dos meses. Está así de grande:













*1 Lady Bell es una perra cruza de boxer y dálmata que viene siendo una tía para la Pupita.

*2 La chica de la tercera foto es nada más y nada menos que La Doble.

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